Las inversiones que requiere el sector del agua deben provenir de una colaboración eficaz entre los sectores público y privado.

El sector del agua en México plantea importantes desafíos y oportunidades. Si bien el país posee abundantes recursos hídricos en el Sur, más de la mitad de la población vive en zonas consideradas bajo estrés hídrico. La falta de inversión en infraestructura y los problemas relacionados con la gestión del agua han convertido al país en una de las naciones con mayores problemas de abastecimiento en todo el mundo. En este contexto, 105 de las 731 cuencas fluviales de todo México presentan limitaciones hídricas, así como 106 de los 653 mantos acuíferos, una sobrexplotación grave. Muchos de esos mantos acuíferos representan la principal fuente de agua para diversos asentamientos urbanos, comunidades rurales y tierras cultivables. Debido a estos problemas, la disponibilidad de agua ha disminuido de 18,000 m3 per cápita anuales en 1950 a 3,900 m3 per cápita anuales en 2013. Una cifra preocupante: 35 millones de mexicanos viven en zonas con escasez de agua.

Consciente del problema, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), miembro del Grupo Banco Mundial, coadyuvó en la organización del taller “Impulso a las inversiones en el sector agua en México”, celebrado en noviembre pasado con la participación del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, el Fondo Nacional de Infraestructura, la Comisión Nacional de Agua, así como organismos operadores y comisiones estatales de aguas.

De entre las conclusiones más interesantes del foro, destaca que cada dólar invertido en agua y saneamiento produciría 6.4 dólares en beneficios económicos. Asimismo, si México invirtiera 1% de su PIB en agua y saneamiento, el esfuerzo se traduciría en 70,700 millones de dólares en beneficios económicos (gracias a la consolidación de una fuerza de trabajo más sana y productiva) y en que 18.5 millones de personas hoy desprotegidas contaran con acceso a servicios de saneamiento

Comenzar a pavimentar el camino para que el sector privado complemente al sector publico en la provisión de servicios hídricos de calidad de manera más sistemática y efectiva resulta impostergable. Bajo esa lógica, la IFC, y SUEZ, empresa líder a nivel mundial en la gestión sostenible de los recursos, suscribieron un memorando de entendimiento en el que expresan su compromiso de invertir conjuntamente en un vehículo con fines específicos para desarrollar proyectos de gestión del agua, de aguas residuales y de residuos sólidos urbanos en Mexico.

SUEZ está dispuesta a aportar su experiencia en proyectos y concesiones que ofrecen a las autoridades e industrias locales soluciones de alta calidad para la gestión del agua, de aguas residuales y de residuos; IFC, por su parte, está dispuesta a aportar su experiencia y trayectoria internacionales en inversiones sostenibles en dichos sectores, valiéndose de su Marco de Sostenibilidad, su red de instituciones nacionales e internacionales, y sus relaciones eficaces con autoridades públicas nacionales y subnacionales de México, América Latina y otros lugares.

La iniciativa conjunta de IFC y SUEZ en México representa un primer paso en el fortalecimiento de una relación a largo plazo para crear vehículos de inversión similares en distintos mercados en desarrollo importantes, por ejemplo, de América Latina.

Según Dimitris Tsitsiragos, vicepresidente de IFC, la calidad del agua y su disponibilidad representan uno de los desafíos más urgentes en materia de sostenibilidad para el pueblo mexicano y para las empresas del país. “Toda la cadena de valor del agua y de los residuos requiere inversiones que sólo pueden provenir de una colaboración sólida y eficaz entre los sectores público y privado. En colaboración con SUEZ y con organismos municipales, federales y de los estados, nuestro objetivo es desarrollar una serie de proyectos ejemplares que tendrán un fuerte impacto y servirán de muestra para muchos otros en el futuro”.

Jean-Louis Chaussade, director general de SUEZ, comparte esta opinión: “La colaboración y la innovación serán fundamentales para enfrentar los desafíos de la gestión del agua en México. Lo que hemos firmado hoy constituye una oportunidad para aplicar un nuevo modelo de negocios que combina los conocimientos técnicos especializados de SUEZ con la estabilidad en la gestión de activos con un inversionista de larga data como es IFC”.

La misión de IFC es promover inversiones privadas sostenibles en los países en desarrollo para ayudar a reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de las personas. En el sector del agua y el sector municipal, IFC ha proporcionado más de 2,900 millones de dólares para casi 100 proyectos desde 2005. Además, IFC es miembro fundador del Grupo de Recursos Hídricos 2030, una plataforma donde líderes los sectores público y privado colaboran para encontrar soluciones referidas al uso y la gestión del agua en los mercados emergentes. SUEZ, por su parte, tiene una presencia activa en la gestión del agua en México desde hace 40 años. El Grupo SUEZ ha construido más de 300 plantas de tratamiento de agua y saneamiento. Hoy, 10 millones de mexicanos se benefician de los servicios prestados por casi 2,200 empleados. Hoy, con 82,536 empleados en los cinco continentes, SUEZ es una figura clave de la sostenibilidad.

La revolución en el manejo de los recursos apenas comienza. Frente al aumento de la población mundial, la urbanización creciente y el agotamiento progresivo de los recursos naturales, preservar, optimizar y valorizar los recursos constituye una labor fundamental para nuestro futuro.